SIGUENOS

Mirada Incisiva

Luis Fernando Suárez debe irse ya

El técnico Luis Fernando Suárez no debe seguir al frente de la Selección Nacional. Del agónico triunfo ante el colero de la octagonal yo rescataría, únicamente, los tres puntos. En realidad, la Sele volvió a lucir mal, esta vez ante el rival menos calificado de la eliminatoria -así lo dice la tabla de posiciones-.

El juego tricolor podría calificarse de aceptable en el primer tiempo; en especial porque, por primera vez en toda la competencia, la escuadra patria traspasó la frontera del mediocampo con propiedad, haciendo gala de combinaciones, llegando por los costados, y finalizando la jugada. Sin embargo, el gol cayó mediante la táctica fija, luego de un magnífico tiro de esquina ejecutado por Joel Campbell que encontró la cabeza oportuna de Oscar Duarte para perforar la valla catracha.

Parecía que por fin Costa Rica encontraba la senda de ataque y se libraba de las amarras defensivas de un sistema hermético y poco flexible, donde, hasta ese momento, lo más destacado del equipo había sido la defensa y, en especial, Keylor Navas, cuando ha estado en cancha.

Pero, el empate hondureño enfrió de nuevo el furor tico; los fantasmas reaparecieron en el colectivo y la ilusión de un país dio paso al acostumbrado sufrimiento de ver un juego cansino, sin ideas, sin nada…

No se puede negar que los jugadores dejaron todo en la gramilla del Nacional, pero eso es lo mínimo que se le debe exigir a un deportista de alto rendimiento. Eso no es un plus, es una obligación. Por ello cuando Gerson Torres anota el gol del triunfo, el coliseo de la Sabana en un alarido de desahogo común.

Antes, la gente gritaba a todo pulmón ¡fuera Suárez! Y es aquí donde quiero concentrarme, no por que lo pida la gente, sino porque la decisión de destituir al colombiano debe tomarse ya, ahora que todavía, matemáticamente, hay chance de alcanzar el boleto a Catar.

Existen varios argumentos que uno puede esgrimir para la salida de Luis Fernando Suárez. En primer lugar, desde su llegada no se ha visto ninguna evolución en el juego tricolor. Por el contrario, el equipo luce confuso, sin ideas, sin volumen de juego; es una selección que juega a puro corazón, pero eso en una eliminatoria no alcanza. La posición en la tabla lo refleja.

Segundo, Luis Fernando Suárez luce agotado, cada vez más irritable, cada vez más despreocupado por la crítica situación que enfrenta. Las palabras que salen de su boca no coinciden en nada con su lenguaje corporal, el de un tipo que simplemente ve pasar el tiempo para concluir su contrato, cobrar su dinero y largarse del país.

La experiencia de Luis Fernando Suárez en Costa Rica ha sido caótica. Sus resultados paupérrimos, su idea de juego inexistente, su compromiso raquítico, sus decisiones erradas. Todo juega en su contra. Por ello debe irse.

Pero estoy casi seguro que eso no pasará; no por falta de argumentos sino porque el más importante y pesado de todos, el económico, no permitirá que la dirigencia tome la decisión correcta. Algún sabio firmó una cláusula de salida de cientos de miles de dólares. Obviamente, Rodolfo Villalobos no va a pagar eso.

Por tanto, el desenlace muy probablemente sea que, cuando quedemos eliminados, se le rescinda el contrato por “mutuo acuerdo” y aquí no ha pasado nada.

No en vano el viejo y sabio refrán afirma que “lo que mal comienza mal termina”. Gustavo Matosas, Ronald González y Luis Fernando Suárez, por un lado; Rodolfo Villalobos, Carlos Watson y la dichosa comisión asesora no supieron cómo encaminar el proceso hacia el Mundial.

Hay una pregunta que no dejo de hacerme: ¿Los dirigentes aprenderán de esta experiencia para montar en el futuro un proceso serio de renovación del fútbol nacional o esperarán que pase el típico escándalo de tres días para seguir manejando la Federación como una pulpería?

More in Mirada Incisiva