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Mirada Incisiva

Los contratos del CAR

Liga Deportiva Alajuelense sacudió el mercado futbolístico con las contrataciones del mediocampista Celso Borges y del delantero panameño Gabriel Torres.

Sin duda la llegada de Borges -un saprissista confeso- a la divisa manuda supone un nuevo golpe al ego de la afición morada que, una vez más, ve con frustración cómo la incapacidad de su presidente, Juan Carlos Rojas, y de su gerente deportivo, Ángel Catalina, impiden el regreso de un futbolista formado en la casa.

Una bofetada más, menos de un año después de que le robaran de sus entrañas a Johan Venegas. También pasó con Adolfo Machado, Armando Alonso, Steven Bryce y Rolando Fonseca, entre otros.

Escuchaba a Alexandre Guimaraes, padre de Celso, explicando porque apoyaba la decisión de su hijo de cambiar de acera y fichar por la Liga. Entre otras cosas, decía Guima, el Centro de Alto Rendimiento (CAR) que poseen los rojinegros, es un plus que ayudó a cerrar el fichaje.

Según Guima, “el jugador que ha estado en la élite y está acostumbrado a tener los ingredientes para que se exija busca eso; entonces, él lo que anda buscando es eso”.

No deja de tener razón, pero me pregunto: ¿cuánto pesa realmente el CAR a la hora de una contratación? Es decir, Alajuelense es el único club de este país que tiene este tipo de instalaciones de primer mundo. Pero, al final de cuentas, ¿es tan determinante y trascendental como para que todos los futbolistas quieran llegar a la escuadra eriza solo por el CAR?

• “Imagino, además, que la amistad que une a Celso con Bryan Ruiz terminó de cocinar el asunto. No sería de extrañar que, en un futuro no muy lejano, cuando Keylor Navas decida retirarse y volver al país, (si lo hiciera) prefiera hacerlo con los ‘compas’ Ruiz y Borges y, por supuesto, en el CAR”

Guimaraes también explicaba que este tipo de futbolistas, como Celso, o en otro momento Bryan Ruiz, Giancarlo González, Christian Bolaños, Kendall Waston, entre otros, no regresan al país pretendiendo condiciones económicas iguales o parecidas a las que encuentran en Europa o la MLS. Lo que buscan, según palabras del estratega, es regularidad, nivel, rendimiento, porque, como él lo afirma, “el rendimiento lo es todo”.

Sin embargo, cuando Bolaños regresó al país por primera vez se acercó a Saprissa, el club que lo vio nacer y fue descartado. Terminó jugando un discreto semestre en el Cartaginés. ¿Qué pasó ahí?

Similar situación le ocurrió a Michael Barrantes al retornar del fútbol de China. Tocó la puerta de los morados y fue rechazado, porque se dejó cobrar una cifra astronómica. Horizonte Morado no pagó el “capricho” y Barrantes recaló en el Cartaginés, por una cuarta parte de lo que le había pedido al Saprissa.

Volviendo al caso de Celso, fuentes internas del cuadro morado afirman que la oferta económica que le planteó Saprissa era muy similar a la de la Liga. La diferencia radicaba en el plazo; es decir, los morados, al parecer, le ofrecieron tres torneos cortos, mientras los manudos le dieron cinco. Eso, en apariencia, inclinó la balanza a favor de los rojinegros.

Imagino, además, que la amistad que une a Celso con Bryan Ruiz terminó de cocinar el asunto. No sería de extrañar que, en un futuro no muy lejano, cuando Keylor Navas decida retirarse y volver al país, (si lo hiciera) prefiera hacerlo con los “compas” Ruiz y Borges y, por supuesto, en el CAR.

Por ello, me imagino que los saprissistas deben estar cruzando los dedos y rezándole a todos los santos para que el Centro de Entrenamiento Saprissa (CES) no sea una venta más de humo como las que acostumbra Juan Carlos Rojas, quien aseguró que traería para este torneo un técnico extranjero de alto perfil y dejó a Mauricio Wright.

En referencia al CES, me cuentan que las obras están paralizadas, según Rojas, por las fuertes lluvias del invierno (¿en cuál país del mundo se paralizan obras cuando llueve?). De paso eso obliga al primer equipo a andar viendo dónde entrena cada semana.

En fin, parece que mientras la Liga cierra contrataciones gracias al CAR, Saprissa pierde jugadores por culpa de la inoperancia de su dirigencia.

Luis Álvarez Chavarría es un periodista deportivo con más de 30 años de experiencia en medios de comunicación como el diario La República y Radio América. También ha laborado en la cobertura de otras temáticas para el diario La Nación, además de prestar servicios en oficinas de prensa de instituciones y empresas estatales.

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