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Mirada Incisiva

Las ilógicas e irracionales normas de nuestro campeonato de fútbol

Los dirigentes del futbol nacional carecen de sentido común, por decirlo diplomáticamente. Costa Rica diseña torneos irracionales, donde se premia la mediocridad y no el rendimiento. Son pensados, única y exclusivamente, en la emoción y no en la competencia. Y en este año atípico, ni siquiera podría sumarse el componente del dinero por taquillas, porque no existe.

Entonces, cuál era el objetivo de armar un certamen tan irracional que el equipo que menos puntos ha cosechado a lo largo de la temporada (entiéndase torneos de Apertura y Clausura) no corre ya peligro de descender. Así como lo está leyendo. Increíble, pero cierto.

El Municipal Grecia contabiliza a la fecha 32 puntos; 10 en el Apertura y 22 en el Clausura al que le falta la última fecha. Si ganara su juego de la última fecha llegaría a 35 unidades.

Pero, resulta que, el penúltimo lugar de la tabla acumulada es Pérez Zeledón, que hasta el fin de semana anterior tenía aspiraciones de clasificación. Los generaleños tienen 40 puntos (ocho más que los griegos) y aún con el partido pendiente de la fecha de cierre. Obviamente, los “guerreros del Sur” no tienen problemas de descenso.

Ahora bien, veamos el caso de Sporting F.C. y Limón, los dos equipos sobre los que se cierne, seriamente, la sombra del descenso. Los capitalinos, terminaron últimos en su gerupo en el Apertura con solo 18 puntos y por ello, según el reglamento aprobado por la Asamblea, quedaron sembrados automáticamente para disputar la liguilla por el no descenso, con el último puesto del Clausura, eso en caso de no ser ellos mismos los ocupantes de esa casilla, situación que les daría el pase directo a la Segunda. Mientras, los verdolagas son últimos de la tabla, con 21 puntos, empatados con Guadalupe, que saca ventaja por el problema legal que vivieron los porteños al perder un partido por la cancelación de su licencia. Eso los condena al último puesto.

En Costa Rica el equipo que hace menos puntos en una temporada puede no descender, mientras que aquel que suma más unidades podría no ser campeón…

Sporting acumula 41 puntos (18 en Apertura y 23 en Clausura); es decir, tiene 9 unidades más que Grecia. Limón suma 44 puntos (23 y 21); o sea, 12 puntos más que los griegos. En cualquier campeonato del mundo, medianamente serio, ambos clubes estarían salvados. Pero aquí, cualquiera de los dos podría descender; Sporting de forma automática, si, por ejemplo, pierde ante Alajuelense y Pérez Zeledón, Limón le gana a Herediano y Guadalupe derrota a los manudos. Sporting quedaría en 23 puntos, mientras Limón y Guadalupe llegarían a 24 condenando a los josefinos al descenso.

Y, en el caso de los caribeños, si pierden su partido ante Herediano, se quedarían con 21 puntos y se verían obligados a disputar la liguilla ante Sporting.

Lo ilógico e irracional es que acumulando una considerable cantidad de puntos más que Grecia, por un tecnicismo legal a la hora de elaborar el reglamento de competición el equipo que contabilizó menos puntos en toda la temporada no tiene ninguna preocupación de descenso.

De ahí nace la propuesta de Sporting de congelar el descenso, a la luz de una serie de irregularidades que, según expone, se han presentado en este certamen. Al parecer, si Limón fuera el descendido, ya la dirigencia porteña tiene todo listo para presentar un recurso de nulidad del campeonato y, aparentemente, con argumentos muy sólidos.

¿Líder sin título?

Y si en la parte baja los dirigentes se pasaron por el fundamento la matemática, lo que podría ocurrir en la cima del torneo tampoco tiene ninguna pizca de raciocinio.

Alajuelense no solo ha liderado de pe a pa el campeonato; lo ha hecho con un rendimiento sobrado. No hay un equipo que le haya podido disputar a los manudos su supremacía en la cancha, lo cual, evidentemente, se refleja en la tabla.

Sin embargo, esta campaña excelsa del campeón podría quedar en nada en solo 180 minutos. Imaginen el escenario. Semifinal del torneo. Los rojinegros, por esos imponderables del deporte, terminan igualados en los juegos de ida y vuelta y pierden en penales. No solo quedarían eliminados del certamen, sino que se irían invictos, con una considerable, por no decir abismal, diferencia en puntos sobre el resto de sus rivales, pero con las manos vacías.

Así, tal y como los futbolistas patean la pelota con los pies, así mismo manejan los dirigentes nuestro deporte más popular. Ilógico e irracional…

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