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Controversia

La Sele me hizo sumar más interrogantes

Luego del debut de La Sele en la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022, la semana pasada, apuntaba que el equipo no hizo presencia en el juego ante España.

Al margen del discurso confuso de los jugadores después del partido, no vi esfuerzo, no ví entrega, no vi determinación… no vi siquiera un intento por no perder el partido y menos una idea de tratar de ganar. No vi nada que se pareciera a tratar de jugar al fútbol.

Yo siempre he creído que, independientemente de las condiciones que tenga un equipo, si se le va a enfrentar hay que tratar de ganar. Ya luego, hay muchas circunstancias que determinarán si eso se logra o no.

Pero, renunciar a tratar de hacer algo en un partido ya sea antes de jugarlo o mientras se está en el campo, para mí es inaceptable. De allí que apuntaba que La Sele me defraudó. Porque he visto este equipo luchando en muchos partidos y poniendo ese extra que muchas veces se requiere para sacar un resultado. Y ante España, todo eso brilló por su ausencia.

Sin embargo, el hecho de que frente a Japón y ante Alemania el equipo volviera a mostrar todo lo que se guardó ante España, solo contribuye a incrementar mis dudas.

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No estoy adentro y no lo puedo asegurar. Pero, mi conclusión es que algo pasó a interno de La Sele de cara a ese partido frente a España. No me quedo con el argumento de que fue un accidente. Un accidente puede ser que le metan a un equipo un gol en el arranque del juego por alguna desconcentración puntual. Y de eso cualquier equipo se puede reponer. La misma Selección lo demostró hoy.

Y, cuando escucho al técnico Luis Fernando Suárez decir que no salió lo que se planteó, tampoco me quedo allí. El asunto es que no llegaron los ajustes que sobre la marcha se debe hacer.

Hoy, el equipo perdía 0 – 1 y vinieron ajustes. Ante España, esos ajustes solo se dieron después de un 3 – 0 en contra, y aunque no funcionaron, tampoco hubo reacción.

Lo que sea que haya pasado no es para crucificar a nadie. Pero tampoco es para dejarlo allí en el olvido. Tiene que servir de lección. Porque, los altibajos a los que conducen este tipo de situaciones luego pasan factura, como en la goleada por parte de España, la peor que haya recibido La Sele en un Mundial.

Por lo demás, este paso por el Mundial deja muchas otras lecciones. Y es tiempo de que nuestros dirigentes tomen nota. Lo principal: debemos dar un salto de calidad en el plano físico.

Para leer más: La Sele se va mostrando una mejor cara

Nos hemos especializado en hacer un campeonato atropellado que no deja espacio para trabajar como dicta la ciencia. Nuestros equipos no tienen espacio para una correcta preparación física. Nos satisfacemos con que un jugador de alguno de los tres equipos más importantes del país le saque dos metros a un rival en un arranque en corto. Pero, no anotamos el hecho de que a ese mismo jugador que consideramos un velocista en nuestro medio, cualquiera de sus colegas en el primer mundo del fútbol le va a sacar dos metros en medio arranque en corto.

Hay trabajo por hacer. Y no podemos seguir defendiendo la idea de que nuestro torneo de primera división está bien cuando en realidad está excedido en fechas lo cual quita espacio a una correcta preparación física. No podemos seguir poniendo a un equipo a jugar un domingo al final de la tarde y, de vuelta, el martes por la noche, o de jueves por la noche a sábado, por ejemplo. Tampoco podemos jugar seis o siete miércoles por torneo corto. No podemos seguir con 56 fechas por temporada.

Pero, si cuando se pregunta sobre este tema a los dirigentes estos se molestan y asumen una actitud a la defensiva, como por ejemplo lo hizo con el suscrito el vicepresidente de Fuerza Herediano y miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol, Orlando Moreira, queda claro que nada se va a corregir.

De otras notas para el aprendizaje hablaremos en otra oportunidad.

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