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Controversia

La farsa de las planillas en el fútbol costarricense

Las planillas que reportan los equipos del fútbol de la primera división a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no corresponden a la realidad. Aquí lo dijimos desde 2019, a propósito de uno de esos clásicos reportes que hace el Departamento de Cobros previo al inicio de un campeonato.

El tema volvió al tapete hace unos días cuando La Nación publicó un reporte del colega Ferlin Fuentes sobre los montos que reportan los equipos a la CCSS. Lo único nuevo, sin embargo, es la confirmación de que los dirigentes de nuestro fútbol siguen con las prácticas ilegales en el manejo administrativo de los clubes.

Cuando tocamos el tema aquí en 2019 usábamos como ejemplo la planilla reportada por el Municipal Pérez Zeledón, para señalar que no cubría a todos los trabajadores del club. Incluso, si se tomaban 25 jugadores como referencia para hacer una aproximación al tema, la realidad es que el salario promedio no llegaba a 200 mil colones por mes.

Todo esto dejaba evidencia de que en el fútbol costarricense poco les interesa a los dirigentes el régimen de seguridad social, pero también, poco les interesa el futuro de sus jugadores.

Porque, de repente se sigue con una creencia nunca sustentada de que la pensión es equivalente al 100 por ciento del último salario. Eso nunca ha sido así. Y también se cree que es un margen pequeño de las últimas cotizaciones lo que se toma en cuenta para hacer el cálculo.

Ahora que desde el EDUS se puede ver una proyección de la pensión futura conforme con las cotizaciones a hoy, los jugadores bien podrían revisar sus casos de manera individual. Se podrían sorprender de lo que vean, más allá de salir de su desconocimiento sobre el tema.

Lo otro es que desde la CCSS han sido omisos en torno a la supervisión. Y lo digo con toda propiedad porque hay cosas que no calzan y no se requiere ser especialista en nada en particular para entenderlo.

Si un equipo reporta menos de 23 jugadores, allí salta una alerta. Si un equipo reporta un salario promedio de menos de 200 mil colones para sus jugadores, allí salta otra alerta.

En el primer caso, porque en el fútbol profesional se debe contar con un mínimo de entre 23 y 25 jugadores. De lo contrario, no se puede competir.

En torno a lo segundo, hay un salario mínimo aprobado por el Consejo Nacional de Salarios para los futbolistas. Cuando en el reporte no se acate ese decreto, es cuestión de actuar. Pero, pareciera que la CCSS no conoce o no toma en cuenta el decreto.

En este tema la lógica no impera a lo interno de la CCSS, donde parecen no saber cosas elementos en materia de salarios ni en materia de fútbol, y no tienen a quién preguntar sobre ambos temas.

Un punto y aparte merece el presidente del Comité de Licencias de la Federación Costarricense de Fútbol, Jorge Gutiérrez. El hombre se retrató solito y de cuerpo entero con las declaraciones que ofreció a La Nación. Tratar de ver ingenio en la evasión de las cuotas obrero patronales es simplemente irresponsable. No es otra cosa que darle a quien violenta la legislación nacional un perfil de persona ingeniosa, cuando a todas luces se trata de otra cosa.

Lo he dicho muchas veces, y lo repito ahora: con actitudes como estas nuestro fútbol solo reafirma que no está a un nivel profesional.

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