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Controversia

El fútbol y esa costumbre de burlar las leyes

El fútbol es el deporte que más llama la atención de la gente en Costa Rica. Pese a es el de mayor arrastre, los dirigentes no han tenido ni la voluntad ni la capacidad de hacer que la actividad crezca de una manera sostenible.

Cada vez que pueden, los dirigentes de nuestro fútbol se disparan en las piernas, que es una forma de decir que terminan por atacar la propia actividad en la que están metidos.

La semana pasada, el diario La Nación puso sobre el tapete una irregularidad más entre una larguísima lista de situaciones que los dirigentes del fútbol costarricense tienen entre manos y no alcanzan a poner en orden, quizá porque ni siquiera los consideran problemas.

Ahora resulta que a alguien se le ocurrió que en el fútbol se pueden burlar las leyes migratorias. El ignorante que pensó eso, y los que le siguieron la corriente, como que nunca se han leído la Constitución Política. No parecen entender que las leyes son de acatamiento obligatorio para todos en este país.

Es cierto que con la llegada de la pandemia por el COVID-19 muchas situaciones debieron ajustarse. Pero, todas ellas quedaron incluidas dentro de diversas medidas que bajo facultades especiales dispuso el Gobierno de la República, ya sea desde la propia Asamblea Legislativa o desde el Poder Ejecutivo.

Y, en ningún caso se autorizó que los extranjeros trabajaran sin el correspondiente permiso de la Dirección General de Migración y Extranjería.

Aducir lo contrario, o peor aún, incentivarlo, es una muestra inequívoca del desprecio por las leyes vigentes en este país.

La situación es aún más grave cuando se pretenden justificar quienes han actuado al margen de la ley, bajo el argumento de que se limita el derecho al trabajo de los jugadores extranjeros. Es absurdo, porque no hay ningún país en el mundo donde los extranjeros simplemente pueden llegar, tomar un trabajo y no pasa nada. En todos los lugares hay regulaciones. Y los que no se sienten por encima de la ley, las cumplen.

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Tampoco llevan razón quienes aducen que los plazos que está aplicando Migración en estos trámites son demasiado extensos. Solo recordemos aquí que hay tres equipos que trajeron jugadores o técnicos extranjeros y los tienen en orden. ¿No será cuestión de querer hacer las cosas bien y dejarse de cuentos?

En el fútbol hemos tenido dirigentes que se han burlado de los jugadores ofreciendo contratos bajo figuras ajenas a las que permiten las leyes pata no pagar lo que corresponde. Hemos tenido infinidad de dirigentes que se han reusado a cumplir con las disposiciones en materia de seguridad social. Hemos tenido dirigentes que “juegan” con las cifras de la taquilla para evadir impuestos.

Y ahora, como si faltara algo, surge esto. Y todos reaccionan en una línea de “pobrecitos nosotros, porque quieren afectar nuestra actividad”. Es increíble el nivel de descaro.

El fútbol no está por encima de ninguna otra actividad comercial en este país, y menos está por encima de las leyes.

Ahora que ya los equipos involucrados comenzaron a sufrir las consecuencias de su irresponsabilidad, esperemos que se tomen las cosas en serio y pongan todo en orden.

¡Cuántas buenas influencias y cuántos buenos ejemplos podrían traer el fútbol a nuestra sociedad, pero cómo se empecinan sus dirigentes en desperdiciar la oportunidad que tienen en sus manos!

Reinaldo Lewis es un periodista con 37 años de experiencia, que se ha desempeñado tanto en la cobertura política como en el periodismo deportivo. Ha laborado para medios de comunicación como Diario Extra, Canal 6, Radio Monumental, La Prensa Libre, Radio América y Extra TV 42, además de colaboraciones para Radio Libertad y Radio Nacional. También participó en diversos programas de radio en coproducciones con varias emisoras.

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