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Mirada Incisiva

El contrato de Bryan Oviedo

La posible incorporación del lateral izquierdo Bryan Oviedo al Deportivo Saprissa ha generado cierta polémica porque hay algunos que piensan que el jugador le está dando demasiadas largas al asunto.

Resulta que la semana pasada el club morado emitió un comunicado informando de que se había firmado un preacuerdo con Oviedo en el cual el futbolista se comprometía a que, en caso de jugar en Costa Rica, solo lo haría con la “S”.

Muchos piensan que el plazo del 15 de agosto, que puso el jugador para definir su futuro en otra liga internacional, es como “si no me sale nada entonces juego con Saprissa”.

La realidad es que, y según lo confirmó el propio deportista, el contrato con su representante lo tiene atado de pies y manos.

“Es algo que está fuera de las manos de uno, porque tengo un representante, tengo un contrato que debo respetar con él y tuve que hacer muchas cosas para estar acá. Hablé con mi representante y llegué a un acuerdo con él, que se basa en que, si al 15 de agosto no sale algo que verdaderamente sea muy bueno para mí, prefiero quedarme acá”, señaló el lateral en declaraciones al Departamento de Prensa del Saprissa.

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Bryan Oviedo quedó libre del Copenhague de Dinamarca, su último club, desde junio; sin embargo, a pesar de que la FIFA le permite negociar y hasta firmar un contrato con cualquier otro club, el convenio con su representante no le da esa libertad y si lo irrespeta enfrentaría consecuencias legales.

¿Cómo un futbolista profesional firma un contrato que es, prácticamente, una carta de esclavitud? Bryan Oviedo no puede jugar donde él quiera, sino donde le diga su representante.

Solo así se explica que el jugador lleve tanto tiempo sin jugar, no solo aquí sino en Europa. Por ejemplo, en Dinamarca, en las temporadas 2020/2021 y 2021/2022 sumó en total 798 minutos en cancha.

Incluso, ahora que está a las puertas del Mundial Catar 2022, Bryan Oviedo no juega desde el pasado 14 de junio cuando disputó con la Selección Nacional el repechaje ante Nueva Zelanda.

Lo más grave del asunto es que ante la carencia de laterales izquierdos en nuestro país, la grave lesión que tiene en duda la participación de Ronald Matarrita en la Copa del Mundo, y el bajo nivel de Ian Lawrence, la titularidad de Oviedo está casi segura en Catar, pese a que no juega, carece de ritmo de competencia y ya no es un jovencito.

Por eso su incorporación a Saprissa -o a cualquier equipo- es tan urgente para la Tricolor, porque a tres meses del Mundial urge que Oviedo recupere su mejor forma.

Mientras tanto su representante solo piensa en buscarle un nuevo club en Europa -o donde sea- para ganarse su comisión.

Esto debe ser una lección para nuestros futbolistas, en especial para los más jóvenes, a la hora de firmar un contrato de representación que considere no solo la parte económica, sino sus derechos como profesionales de la actividad.

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