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Mirada Incisiva

¿Dónde quedó la identidad del Saprissa?

Cuando parecía que Saprissa se hundía en el abismo del sótano de la clasificación, la debilidad mental de la Liga cuando ve la camiseta morada provocó una bocanada de oxígeno en las huestes tibaseñas con un triunfo de 2-0 ante su archirrival.

No sé si esto sea el comienzo del renacer saprissista; la clasificación para mi gusto está en la cola de un venado, pero en este torneo mediocre cualquier cosa puede suceder.

La feligresía del Monstruo amaneció el jueves con una sonrisa de oreja a oreja porque en el campeonato particular ante los manudos, su equipo, uno de los peores de la historia, ganó los dos clásicos, apelando al manoseado ADN morado.

Y aquí quería llegar; el otro día leyendo una entrevista que el diario La Nación le hizo a Erick Lonis, decía que este factor es hereditario; no se compra en la pulpería de la esquina.

“El ADN se traslada por las personas, no porque usted lo diga. Yo respeto que las frases del ADN estén escritas en una visión o un plan estratégico, pero el ADN se transmite por vivencias, no porque alguien lo escribió; eso se hace mediante personas con capacidad. Si usted corta eso, se corta la identidad”.

Y eso es lo que hizo Juan Carlos Rojas al ir sacando de la institución gente de riñón morado, líderes indiscutibles dentro y fuera del campo.

Lonis también hizo referencia a eso: “En divisiones menores, en el pasado, trabajaban personas allegadas a la institución, que tenían un arraigo; ahora no. ¿Qué razón se da para cambiar la fórmula que antes funcionó? Si somos el equipo con más jugadores producidos cómo usted va a cambiar la estructura”.

El hoy jerarca del Saprissa, el más nefasto de toda la historia, el que ha batido todas las marcas negativas del club, que ha dejado por fuera del equipo a jugadores por puro orgullo, no por justificaciones deportivas, ha ido borrando de a poco esa identidad del equipo.

Y lo peor es que Rojas se escuda en el argumento de que es el equipo más ganador en la última década.

Será que no se da cuenta cómo ha ganado varios de esos cetros, cómo su equipo ha perdido dramáticamente presencia en las selecciones nacionales, no solo la mayor sino las menores; cómo sus equipos inferiores no ganan campeonatos como era la costumbre décadas atrás, o cómo sus más grandes talentos son robados en sus propias narices sin que a él parezca importarle un comino.

Lonis, también revela un hecho de cómo Saprissa ha perdido su identidad. La contratación del español Ángel Catalina fue simple y llanamente una forma de emular lo que hizo Alajuelense con Agustín Lleida.

¿Desde cuándo el Saprissa copia lo que hace su archienemigo o cualquier otro? Nunca. Por el contrario, el club que fundó don Beto Fernández y lideró durante 32 años don Ricardo Saprissa siempre se caracterizó por ser innovador y estar a la vanguardia.

Por eso, como dijo el excapitán morado, acerca del resultado del clásico, “no creo que el resultado de un clásico cambie la percepción. Podemos tener dos o tres días de alegría, pero sabemos que estamos en una crisis institucional; en este caso el resultado pasa a tercer plano. El fútbol nos ayuda a disimular nuestros problemas, pero nos mantiene engañados y lejos de la realidad; entonces, en mi opinión, el resultado es intrascendente”.

Mientras Juan Carlos Rojas siga aferrado a su cargo, las cosas no cambiarán. ¿Por qué esperar que algo sea diferente si todo se sigue haciendo igual?

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