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Mirada Incisiva

¿Cabeza fría o corazón congelado en el Saprissa?

Al cerrarse la primera vuelta del torneo Clausura 2022 me sorprendió el dato que diera el colega Carlos Serrano, de Radio Monumental, quien dijo que, a lo largo de esas 11 primeras fechas, el Saprissa no estuvo nunca en zona de clasificación.

Hoy, cuando ya arrancó la segunda vuelta del certamen, los morados siguen fuera de los cuatro primeros lugares del torneo. Pareciera que hasta aquí no hay ninguna novedad, pero me parece destacable que el club más ganador del país pase 11 partidos sin poder meterse entre los mejores del campeonato.

Su dirigencia no reaccionaba, no da la cara, no aparecen por ningún lado. Parece que todo estuviera bien, que no hay problemas. Apegados a esa filosofía mezquina y mediocre que caracteriza a Horizonte Morado, creen que con el nombre Saprissa se van a terminar metiendo en segunda etapa y, por qué no, hasta les alcance para disputar el título.

Si ya les pasó hace un par de torneos, cuando con el peor Saprissa de la historia, aquel equipo dirigido por Roy Myers que pasó 11 partidos sin conocer la victoria, que se llevó goleadas y que fue tomado por Mauricio Wright a falta de pocos juegos para terminar la fase de clasificación, logró meterse en semifinales y alzar la copa 36, ¿por qué no de nuevo? pudieron haber estado pensando.

Lo más triste en que Juan Carlos Rojas raja a más no poder con ese título. No se da cuenta el presidente morado que ese cetro, con el que se llena la boca, se consiguió con el rendimiento más pobre en toda la historia del fútbol nacional. Eso no es motivo de celebración. Bueno al menos para los saprissistas exigentes.

Tampoco parecía preocuparle a don Juan Carlos, ni a don Ángel Catalina, que su escuadra ostente la nada halagadora etiqueta de ser el peor equipo jugando como local. De seis partidos disputados, los tibaseños han perdido cuatro veces y empatado una en el Ricardo Saprissa. La otrora inexpugnable Cueva es hoy un parque de diversiones para los rivales.

Debe ser entonces que el señor Rojas está muy ocupado con sus negocios de hamburguesas y papas fritas para manifestarse sobre lo que pasa con su equipo que sigue rompiendo récords negativos.

Habrá que recordarle a don Juan Carlos que la grandeza de la institución no nació ni morirá con su gestión y la de sus compañeros. Que antes de él, en la era de Jorge Vergara, por ejemplo, Saprissa conquistó siete campeonatos nacionales, siendo pentacampeón desde el 2006 hasta el 2008; un torneo de Copa de Campeones de la Concacaf en 2005, dos subcampeonatos en las ediciones 2004 y 2008; un torneo de Copa Interclubes de UNCAF en 2003, dos subcampeonatos en las ediciones 2004 y 2007 y un tercer lugar en el Mundial de Clubes del 2005.

Pero tampoco la era Vergara comenzó y acabó con el mexicano (q.d.D.g.), antes de él, bajo la égida de don Ricardo Saprissa se construyó, a base de triunfos, el legado del club más grande de Centroamérica, como lo indican las estadísticas.

Por eso, hoy cuando el equipo morado, -aquél al que Diario Extra nombró como el Monstruo por su hambre de gloria e incomparable poderío en la cancha, en las gradas y en lo administrativo-, vive horas bajas convendría preguntarse si las decisiones se toman con cabeza fría o con el corazón congelado, y especialmente, cuánto tiempo más permanecerán Juan Carlos Rojas y Horizonte Morado, los encargados de convertir a una gran institución en un equipo al que hoy solo podemos adjuntar el calificativo de tradicional.

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