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Fútbol

Álvaro Zamora: de saludar el bus de la Sele a subirse a él

Álvaro Zamora vive su historia de ensueño con la Selección Nacional de Fútbol. Foto: Keydel Romero.

Álvaro Zamora, el jugador del Deportivo Saprissa y de la Selección Nacional de Fútbol Mayor tuvo una confesión muy peculiar, de esas que solo el deporte profesional puede ofrecer.

Aquella noche en que los aficionados al fútbol vibraban con el regreso de la Selección tras obtener la clasificación a la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 en el repechaje frente a Nueva Zelanda, el joven jugador, quien vive en Belén, salió a la vera del camino para observar el bus y ser parte de la fiesta.

Álvaro Zamora se juntó con algunos de los familiares para sumarse a la celebración, después de haber visto no solo el repechaje sino toda la eliminatoria por televisión. Y, mientras pasaba lentamente el bus, le comentó a su madre que quería estar allí, no viendo el bus, sino dentro del bus.

Lo que menos se imaginaba este jugador que recién había regresado al Deportivo Saprissa después de un paso de un torneo por el Uruguay de Coronado -gracias al convenio deportivo entre ambos clubes- que, primero, su nuevo técnico, Jeaustin Campos le iba a dar espacio en el primer equipo morado.

Para leer más: Selección Nacional de Fútbol comienza el sueño mundialista

Y, segundo, que el seleccionador Nacional, Luis Fernando Suárez se iba a fijar en el él para la gira a Corea del Sur, donde la Selección enfrentó dos fogueos en la fecha FIFA de octubre.

Por la mente de Álvaro Zamora tampoco pasaba, por ende, la idea de que en dos fragmentos de partido podría convencer al técnico Suárez para que lo incluyera en la convocatoria para el Mundial.

Pero, así son las historia que se escriben en el fútbol. Este jueves, a eso de las 12:20 minutos de la tarde, cuando el bus de la Selección Nacional de Fútbol se puso en marcha para salir del Proyecto Gol hacia el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, Zamora ya no lo vería pasar por las calles de Belén. No. Porque ahora era uno más allí, en el bus.

Ahora haría el recorrido. Pero sería solo el inicio de un largo periplo que lo llevaría primero a Ciudad de Panamá en un vuelo de casi una hora, para luego tomar otro avión para viajar por 12 horas hasta llegar a Estambul, Turquía. Aún faltará otro vuelo de casi tres horas rumbo a Kuwait, sede del campamento previo al Mundial.

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